La persistencia de los objetos

esterilla

Seguramente hay en tu vida algún objeto que se resiste a desaparecer. En cada limpieza que haces para deshacerte de trastos, se aferra a algún punto de tu nostalgia, o de alguna futura necesidad, y finalmente lo dejas junto a ti, advirtiéndole de que es la última vez, que en la siguiente limpieza no te andarás con contemplaciones.

Algo de esto pasó con la esterilla que ves en la foto. Hubo un tiempo en que decíamos qué pesada la esterilla, qué insistente, siempre chupando cámara, porque cada verano cobraba protagonismo en todas las fotos de la playa. Era el Wally de las esterillas. Pero sucede que un día, a fuerza de tenacidad, a la esterilla le crece un alma (les pasa a muchos objetos, lo sabes), y entonces te mira con ojillos lánguidos y te sonríe y te dice pero cómo me vas a tirar, si soy una de los vuestros. Y sabes que tiene razón, y que nada puedes hacer sino dejarte embaucar por su mirada y por lo que te cuenta de ti y de los tuyos, de tantos días felices frente al mar, castillos de arena que ahora tu memoria va reconstruyendo.

Nosotros crecemos y decrecemos, aparecemos y desaparecemos, pero ella sigue ahí, igual que el primer día que la compramos por unas cuantas pesetas, hace más de treinta años, resistiendo al paso del tiempo, y si algún día no encuentras la esterilla, ¿dónde está la esterilla?, ¿quién se ha llevado la esterilla?, sentirás un pálpito de desazón, como cuando tu pie zozobra en el aire al subir un escalón que no existe y te parece que toda tu vida, aunque sea por un breve instante, se precipita en el vacío.

 

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Seguir las huellas

huellas en la arena

Hoy he recibido un wasap de Elena. Elena fue alumna mía en el bachillerato, y ahora es actriz. Hacía tiempo que no hablábamos. Me cuenta los proyectos en los que está trabajando y su actividad como actriz de doblaje. Sus doblajes los puedo escuchar en Ten, Cosmo y Mtv en la serie de dibujos Miss Moon. Y a finales de este mes se estrenará Famous in love, una serie de HBO, en la que hace de Alexis, “la mala malísima y guapa guapísima”.

Me gusta la idea de seguir su rastro sonoro, intentar localizar su voz entre los personajes, como si yo fuera un apache que pega la oreja a la tierra. Elena me dice que le ha gustado la imagen del “mapache”. Sigue leyendo

Contra los relojes

  reloj dali

En “Instrucciones para dar cuerda a un reloj”, dice Cortázar que cuando te regalan un reloj en realidad el regalado eres tú como ofrenda al reloj. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días para que siga siendo un reloj, te regalan la obsesión de comprobar que marca la hora exacta.

A los relojes modernos no hay que darles cuerda, se la dan ellos solos; algunos, incluso, habitan en otros artilugios, o son ellos mismos un compendio de estos. Estoy pensando en los móviles, las tablets, los relojes multifunción…, a los que se les podría aplicar estas palabras del escritor:

 “Cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire”.

Paremos los relojes, apaguemos lo que sea que haya que apagar (me da vértigo la velocidad de la tecnología) y disfrutemos de las horas lentas, pues aunque “Allá al fondo está la muerte, no tenga miedo… Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan”.