Manos de mantequilla

manos de mantequilla (2)

Fue uno de esos partidos raros en los que de tanto dominar le pierdes el respeto al equipo contrario y en un descuido te la cuelan. No estuvimos afortunados, y ellos, que se sabían inferiores, se encerraron atrás desde el principio. Fue un juego rácano, pero estaban en su derecho, usaban sus armas. Y vaya si les salió bien. Así que puede decirse que yo fui un mero espectador durante todo el partido, haciendo ejercicios de calentamiento bajo mi portería para no enfriarme, hasta ese fatídico minuto, ya en el descuento, sin apenas tiempo para darle la vuelta al marcador. Sigue leyendo