LES CAYÓ LA MUNDIAL

Two football fans sitting together wearing Spain and Argentina jerseys

Mundial de Fútbol de 2026: España acaba de eliminar a Francia, que era la favorita para ganar el torneo. Marcos está eufórico a la vez que temeroso por la victoria de España, pues Lucciana, su pareja, es argentina, y es precisamente Argentina quien va a disputar la otra semifinal con Inglaterra. Teme Marcos que una final España-Argentina pueda acabar con la armoniosa relación que él y Lucciana mantienen. Como Argentina termina derrotando a Inglaterra, el temor de Marcos es ya más acuciante y decide hablar de ello con Lucciana. También a ella le preocupa la situación, pero los dos son gente culta, civilizada —expone Lucciana—, van a ser respetuosos en sus comentarios, no son unos forofos fanáticos, pueden mantener la objetividad. Deciden que verán juntos la final, frente al televisor, tranquilamente, solo es un partido de fútbol, se comprometen. Pero pasan los días y la final se acerca y la tensión en la calle y en los medios aumenta, la fomentan. ¿Solo un partido de fútbol? No, no es solo un partido de fútbol, es la PUTA FINAL DEL MUNDIAL y todo el planeta Tierra estará pendiente del encuentro. Va a ser difícil mantener la compostura frente al televisor, reprimir las emociones, no poder gritar “la concha de tu madre, pelotudo”, para quejarse del árbitro, o “enano cabronazo” cuando Messi saque a relucir su magia. Finalmente deciden que lo mejor es separarse para ver el partido. Marcos se irá a un bar de parroquianos españoles y Lucciana a otro de argentinos. Allí podrán dar rienda suelta a sus emociones. El regreso a casa… Ufff, el regreso a casa. El ganador no podrá reprimir una sarcástica sonrisilla de felicidad, y el perdedor se verá obligado a mentir: “Me alegro mucho por ti, cariño”