Cociente Intelectual

dedo gordo

Le estoy pasando una prueba a un niño para medir su Cociente Intelectual (¡como si eso fuera posible!). En uno de los ejercicios le tengo que mostrar el dedo pulgar de una de mis manos y preguntarle cómo se llama ese dedo. Las respuestas que se dan por buenas son: pulgar o gordo.

El niño se queda mirando el dedo, luego me mira a mí y finalmente dice: “Llámale Pepe”.

No sé qué Cociente Intelectual tendrá este niño, ni falta que me hace. Dejamos la prueba y nos vamos a jugar con la plastilina: se lo ha ganado.

Más tarde, cuando escribo estas líneas, me alegra saber que no es un cualquiera, sino el Pepe de mi mano derecha quien, saltarín, va pulsando la barra espaciadora del teclado.