Montando el belén

Lo que pasó es que ayer estuvimos toda la tarde montando el belén, papá, mamá y yo, porque les había dicho que este año además del árbol quería un belén y los muy listos pensaron enviarme a casa de los abuelos para montarlo a escondidas y darme una sorpresa, pero oí cómo lo planeaban y les dije que yo quería estar con ellos porque no hacen más que discutir y discutir y a lo mejor estando yo pues no discutían tanto y se dedicaban solo al belén, y yo tenía razón porque se portaron bien y se rieron y se gastaron bromas como hacían antes cuando no discutían, y cuando terminamos el belén me dejaron solo y estuve mirándolo un buen rato, las luces, el río con el agua que corría porque le habían puesto un motorcito, el Portal con el Niño y sus padres, el castillo de Herodes, las montañas de corcho…, y moví un poco los Reyes porque es lo que hay que hacer cada día hasta que el día de Reyes lleguen al Portal, y al principio no estuvo mal pero mirar el belén sin hacer nada es muy aburrido y fui a por mis muñecos y juguetes y los metí dentro para que interactuaran con las figuritas del belén, que eso de interactuar lo he aprendido de mi seño de Sociales que se pasa el día diciéndonos tenéis que interactuar entre vosotros tenéis que interactuar y menos pantallita, y es lo que hice porque es más divertido interactuar que solo mirar las figuritas del belén porque Spiderman y el ángel de la Anunciación se hicieron colegas uno con sus súperhilos y el otro con sus alas y qué pasada Buzz Lightyear encima de un camello gritando eso de hasta el infinito y más allá, y también metí policías y bomberos con sus coches porque fuegos y delincuentes los hay en todos lados y también molaban el tiranosaurio y al triceratops con esas caras que dan miedo asustando a los pastores, y metí muchos más todos mezclados con las figuritas del belén y me lo estaba pasando genial cuando papá que seguro que estaba espiándome me grita vaya cachondeo de belén, es una falta de respeto a la tradición, ya estás sacando de ahí a todos eso muñecajos, y mamá que estaba detrás de él le dijo deja al chico que es muy creativo lo que está haciendo, viva la diversidad, viva la solidaridad, viva el compromiso y la fidelidad, y es que cuando mamá se lanza no hay quien la pare y habla así de raro aunque yo me sé esas palabras de tanto como las repite, y papá dijo qué leches de solidaridad si los pokemon se pegan con los romanos y el gato Doraemon acosa a las ovejas, y mamá con esa risita que parece de mentira respondió ay no te preocupes que san José hará de mediador y pondrá la paz, y yo sé lo que es un mediador porque en el cole hay un equipo de alumnos mediadores pero no sé a qué venía esa tontería de mamá, y luego por la noche no me podía dormir porque no quería que mis padres discutieran por mi culpa pero entonces se me ocurrió un plan y ya sí me dormí, y a la mañana siguiente nada más levantarme fui al belén, y es que como el río estaba justo en medio igualito que la línea que divide en dos un campo de fútbol puse a todos mis muñecos en el lado izquierdo donde estaba el castillo de Herodes, y el lado derecho donde estaba el Portal lo dejé con las figuritas del belén, y el lado izquierdo quedó como el metro a primera hora de la mañana cuando mamá me lleva al cole y es lo que se llama densidad de población, que también me lo ha enseñado mi seño de Sociales, y papá y mamá se pusieron contentos cuando vieron mi invento y mucho más contentos cuando les dije que los habitantes de la izquierda solo podrían entrar al territorio de la derecha si iban en fila india y después de jurar que solo pasaban para adorar al Niño, y entonces pensé que ya iban a dejar de discutir pero mamá dijo qué listo es este chico que está aprendiendo a resolver conflictos, no como otro que yo me sé, y papá respondió qué conflictos ni qué conflictos este niño va a terminar con la cabeza dividida hecha un lío porque le estás maleducando, y mamá dijo que mucho mejor tener la cabeza dividida que como una piedra y eres tú quien le está maleducando que menudo ejemplo que eres, y así siguieron y a mí me da mucha rabia que discutan como si yo no estuviera delante o fuera sordo porque es como si no existiera, y entonces tuve un ataque de nervios o algo así y empecé a darle manotazos al belén, venga manotazos y manotazos como un gato enfadado, y cuando paré me di cuenta de que la había liado parda como dice el abuelo Matías pero papá y mamá no me dijeron nada y se quedaron un buen rato mirando el belén con los ojos muy abiertos y papa dijo joder parece un campo después de la batalla y se rieron los dos como si también a ellos les hubiera dado un ataque y papá cogió luego la mano de mamá y dijo ¿crees que merece la pena intentarlo de nuevo? y mamá dijo sí lo creo, y eso es lo que pasó y digo yo que a mis padres no hay quien los entienda pero lo bueno es que vamos a montar el belén otra vez y mis muñecos podrán hacer lo que les dé la gana.