Caperucita

Caperucita

Con voz zalamera me dijo qué ojos y qué orejas y qué boca más grandes tienes. Y yo, domesticado por el amor, le respondí para verte y escucharte y besarte mejor. Es lo que dije, y no para comerte mejor, como cuentan las mala lenguas. Pero luego sus lascivos ojos se deslizaron por mi pecho y cruzaron la frontera de mi cintura. Fue entonces cuando empezó a reírse con aquellas humillantes carcajadas. Lo que pasó después, ustedes ya lo saben. No pude evitarlo.

Un pensamiento en “Caperucita

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s