Extraños

ramitas

Voy sentado en el autobús. Delante de mí dos mujeres conversan a tal volumen que parece que se dirigen a todos los pasajeros. Una viste un conjunto verde, el de la otra es azul. Hablan de las rebajas, de una receta de pollo que está para chuparse los dedos, de la cotilla vecina del 5º… En un momento dado, la mujer de verde se abre la blusa, hunde su mano en el pecho y saca su corazón. Sigue leyendo